Pero hemos reducido nuestro desmedido propósito inicial y sólo examinamos un aspecto de aquél: el relativo a los preliminares del Congreso.
El puerto estaba bloqueado hacÃa varios meses y no habÃa modo de proveerse de combustible. Apenas si la âUniónâ disponÃa de un lote reducido, lo indispensable, para encender las calderas y navegar tres o cuatro millas.
En cuanto a éste, poco empeñado en defender esta definición, y queriendo dejarlo a cargo del que la habÃa inventado, aguijoneaba a Critias, afectando mirarle como un hombre reducido al silencio.
Sin embargo, aunque demostrado el error de los cimientos de la escuela tradicional y derruidos éstos y el edificio de la misma, aún en nuestros dÃas, no ha sido posible desarmarlo del todo debido a múltiples problemas de diversa Ãndole, algunos insignificantes, pero poderosos: el burocrático; otros, como el socio-económico-polÃtico, muy difÃcil de superar sin una verdadera y justa transformación social. De tal manera, la educación nueva se ha reducido para muchos a una bella utopÃa de eterno retorno, pero nada más.
Cuando nos hayamos ocultado en el inmenso TEOTL, con la ayuda de otro podrás vivir, porque no es tu destino vender yerbas, madera, sartas de chile, tiestos de sal, tierra de tequesquite, rogando a la entrada de las casas, porque tú has tenido el privilegio de ser educada y que nosotros, tus padres y tus abuelos, nos hemos ganado con la meditación y el perfeccionamiento. Otros se han reducido a la mera animalidad y no han querido ser más que cargadores; sólo tamemes.
ArtÃculo segundo: Las ciudades que no estuviesen divididas en cuarteles o que su número sea reducido, se repartirán en el primer caso en ocho cuarteles cuando menos y en el segundo se subdividirán los barrios de modo que se cuenten en el mismo número indicado, comisionando el jefe del pueblo a los individuos de conocida imparcialidad y patriotismo para que hayan de presidir el nombramiento de electores de cada cuartel si tampoco hubiese alcalde que desempeñe estas funciones.
Pero si hay algo que me asuste más que una mujer, es una señora, y, sobre todo, una señora inocente y sensible, con ojos de paloma y labios de rosicler, con talle de serpiente del ParaÃso y voz de sirena engañadora, con manecitas blancas como azucenas que oculten garras de tigre, y lágrimas de cocodrilo capaces de engañar y perder a todos los santos de la corte celestial... Asà es que mi sistema constante se ha
reducido a huir de ustedes.
Pedro Antonio de Alarcón
Ahora bien, mi querida Angustias: atorméntame mucho la idea de si estará usted pasando apuros y molestias en tan agravantes circunstancias, por la exagerada presteza con que su mamá me hizo efectiva aquella suma (
reducido precio de las seis solicitudes, cuyo borrador escribà y hasta copié en limpio), y pide a usted su consentimiento previo para devolver el dinero, y aun para agregar todo lo demas que usted necesite y yo posea.
Pedro Antonio de Alarcón
Y de un modo tan agresivo hubieron de mirarse los dos viejos, que comprendiendo yo que en breve Ãbamos a tener que tocar el pito de carretilla, dejé el burlaero desde el cual sin ser visto acababa de oÃr el pintoresco diálogo, y colocándome entre ambos respetables contendientes, exclamé con voz la más ronca de mi reducido repertorio: -Vamos a ver si tenemos una miajita de quinqué y otra miajita de miramiento y otra miajita de lo que Dios manda y reparte.
Encima de su cabeza, los pájaros del bosque cantaban alegremente; las ardillas, castigando el aire con el esplendor de sus colas, chillaban y corrÃan de árbol en árbol, ignorando al niño lastimero; y en alguna parte, muy lejos, gruñÃa un trueno, extraño y sordo, como si las perdices redoblaran para celebrar la victoria de la naturaleza sobre el hijo de aquellos que, desde tiempos inmemoriales, la han reducido a la esclavitud.
Cuando del numero reducido de Estados negociadores y del objeto y del fin del tratado se desprenda que la aplicación del tratado en su integridad entre todas las partes es condición esencial del consentimiento de cada una de ellas en obligarse por el tratado, una reserva exigirá la aceptación de todas las partes.
Pero esto, como se comprende, no puede ser hecho abiertamente. En fin, reducido a la desesperación, me ha encomendado el asunto. â ¿Y quién puede desear âdijo Dupin, arrojando una espesa bocanada de humoâ, o siquiera imaginar, un oyente mas sagaz que usted?